Los Contratos De Seguro Para Efectos Hipotecarios

En la actualidad, miles de personas con necesidad de primera vivienda, y con el afán de que algún banco de la localidad les financie la compra de la misma, desconocen que dentro del trámite a realizarse, se hace necesario la contratación de un seguro de vida e incendio.

El seguro de vida puede ser de carácter colectivo, pagadero dentro de la mensualidad del préstamo.  Este se conoce también con el nombre de Seguro de Desgravámen.  Dicha cobertura protegerá el saldo a deudor del préstamo, y en la medida en que se vaya capitalizando la deuda, el beneficio va disminuyendo.   En caso de que el deudor o deudores del préstamo llegaran a faltar, el compromiso financiero queda saldado, y la vivienda queda libre de hipoteca.  Sin embargo, no se considera para los herederos legales o sobrevivientes ningún tipo de remuneración o pago retroactivo por capital o intereses pagados por tantos años.

La póliza de incendio, también es pagadera dentro de la mensualidad, sin embargo la Suma Asegurada contratada generalmente es igual 80% del valor real efectivo o valor de compra de la propiedad.  No se considera dentro de este contrato, las mejoras que pueda tener la vivienda a futuro, o simplemente la sobre valoración de la misma por el concepto de la plusvalía.  Ante un siniestro, el banco junto con la Cía. de Seguros pagarán o indemnizarán las pérdidas conforme a como se entregó la propiedad, y generalmente aplicando cláusula de infraseguro (situación que se origina cuando el valor del objeto o interés asegurado mediante una póliza de seguros, resulta ser inferior al que éste tiene en realidad). 

En virtud de las necesidades, y procurando proteger cada inversión que hacemos en instrumentos de seguridad financiera, podemos optar por CONTRATOS DE SEGUROS DE VIDA INDIVIDUAL E INCENDIO, con el afán de poder garantizar nuestro patrimonio y el futuro de aquellos que dependen de nosotros.

De acuerdo a la Ley 12 que rige la actividad de Seguros y Reaseguros en Panamá, ninguna entidad financiera, fiduciaria o crediticia, puede condicionar el crédito, obligándonos o coaccionándonos a tomar el seguro directamente con ellos.  Este procedimiento es totalmente ilegal, y puede ser denunciado ante las autoridades competentes para su debida sanción.

A consecuencia de grandes estudios realizados en el mercado asegurador, la muerte no es la única razón por la cual podemos poner en riesgo el patrimonio familiar.  Existen otros factores que pueden invalidar hacerle frente a esta obligación financiera, como lo son el Desempleo Involuntario, Incapacidad Temporal por Accidentes, como también la Incapacidad Total y Permanente por Accidente y/o Enfermedad.  Ninguna de estas condiciones citadas, son cubiertas por El Banco dentro de un Seguro Colectivo de Desgravámen.

Otra de las bondades de un producto de seguro de vida individual, con o sin contratos suplementarios o beneficios adicionales, es que la Suma Asegurada nunca se deprecia, siempre se mantendrá.  Esto significa, que si el deudor o los deudores llegaran a faltar en el transcurso del pago de la hipoteca, la deuda no solo queda saldada, sino que también el capital que se haya amortizado durante los años en que se hayan mantenido pagando, se revierte a sus herederos legales o beneficiarios principales que hayan sido nombrados dentro de la póliza después del banco.   De esta forma garantizamos que nuestros menores de edad dependientes no solo queden con una vivienda digna, sino también quedarán protegidos para cubrir sus necesidades básicas en ausencia de su progenitor(a).

El contrato de seguro de incendio individual, goza en estos momentos de tarifas mucho más competitivas que los colectivos que ofrecen los bancos.  Por otro lado, la Suma Asegurada contratada podrá ser igual al Valor Real Efectivo o Valor de Compra de la Vivienda.  Con esto podemos asegurar, las mejoras a la infraestructura que se puedan hacer a futuro, o bajo el concepto de la plusvalía por el crecimiento de la urbe o comunidades vecinas.   Es recomendable hacer revisión de la póliza de incendio cada 5 años, para ir actualizando el valor de la vivienda, y así evitar infrasegurar la misma.


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